HOJA PARROQUIAL
12 de FEBRERO de 2023 - DOMINGO 6º del Tiempo Ordinario
Pero yo os digo: todo el que se deja
llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su
hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama
“necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego. Por tanto, si cuando vas
a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano
tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a
reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te
pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no
sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En
verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo.
Habéis oído que se dijo: “No cometerás
adulterio”. Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha
cometido adulterio con ella en su corazón. Si tu ojo derecho te induce a pecar,
sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la
“gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y
tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.
Se dijo: “El que repudie a su mujer, que
le dé acta de repudio”. Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer —no hablo
de unión ilegítima— la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la
repudiada comete adulterio.
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Comentario de Benjamín Oltra
El evangelio -la “buena noticia”- es la plenitud
de la ley rabínica: por eso, “antes pasará cielo que deje de cumplirse
la última letra de la ley”.
Pero no olvidemos que una cosa es el evangelio -la “buena noticia”- y otra la religión; uno puede ser muy religioso y no vivir el Evangelio.
¿Qué exige el evangelio,
la “buena noticia”? Vivir la religión como expresión de la experiencia de que Dios es Padre,
que todos somos sus hijos y, por tanto,
que vivimos como hermanos sin acepción de personas.
Los profetas ya hablaron
de una ley nueva, de que Dios prefería la justicia a los ritos y
de que el amor y
el servicio a los pobres son superiores al culto. Jesús vive esa ley, la lleva a plenitud y quiere que hagamos lo mismo, cuando nos dice: “…Deja tu ofrenda frente al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano”
El cristianismo, si es que es una religión, es la del amor y no la de unas normas,
ritos, sacrificios y culto. En el cristianismo se llega a Dios
pasando por el prójimo, por eso los necesitados
son
su mejor “lugar teológico”.
Para letrados
y fariseos -expertos en la ley y su cumplimiento- la causa de la salvación del creyente es la ley y el culto, para Jesús la causa de la salvación
del creyente es el bienestar
del ser humano.
Esta es la gran diferencia entre el cristianismo y la religión
hebraica, que la ley y el culto juntos no valen lo que vale el amor,
el bienestar del prójimo.
Primero es la caridad y luego el dogma; la ley y el culto podrán ser cristianos cuando
solo sean medios
de expresión y de crecimiento, nunca fines en sí mismos.
La ley y culto, como metas no sirven para nada. Cumplir por cumplir no conduce a nada.
Luego vienen unas expresiones que comienzan por “Habéis oído…” y acaban en “pues yo os digo…”,
que marcan el paso de la cordura
humana a la locura divina.
Lo que para las gentes es cordura
para nosotros es pobreza de vida; y lo que para los nosotros
es sabiduría para ellos es locura. Jesús viene a decirnos:
“Se os dijo, cumplid; yo os digo, amad”.
En el trato con Dios nunca podemos olvidar
que lo que prima es el amor; si falta, todo lo demás,
la ley, las normas y el culto
están de sobra.
Jesús aclara que si quieres encontrar
a Dios no te subas a las nubes, baja a la tierra
donde está tu hermano y lo verás, que Dios se encarnó
en él.
Los cristianos creemos en la “encarnación”, en la humanización de Dios y en la divinización de lo humano;
de forma que allí donde se pisotea lo humano
se pisotea a Dios, si se maltrata
a un humano se blasfema.
Sólo hay
una forma cristiana
de encontrar a
Dios: respetando y haciendo feliz al necesitado, cuidando de él sea quien sea, amigo o enemigo, conocido
o desconocido.
Las gentes
conocerán que somos
discípulos de Jesús no por las normas que guardamos ni por los credos que profesamos, sino por la forma en que nos tratamos,
por el amor-servicio en que vivimos y el perdón que concedemos.
Una religión que deshumaniza, que hace sufrir o trata inhumanamente a los creyentes nunca podrá ser cristiana; esa religión confiesa un Dios pagano que goza con los sacrificios y no con la felicidad y el bienestar de sus criaturas.
No hay voluntad divina que no conduzca a la felicidad y al bienestar de las personas. Humanizarse es cristianizarse y, no hay más religión que valga.
CELEBRACIONES

Martes a viernes Eucaristía a las 10:00 h.
y a continuación Exposición del Santísimo hasta las 12:00 h.
Martes 14 febrero:
10:00 h. Eucaristía en sufragio de Amparo Gimeno Roca y Vicente March Lluna.
Miércoles 15 febrero:
10:00 h. Eucaristía.
Jueves 16 febrero:
10:00 h. Eucaristía.
Viernes 17 febrero:
10:00 h. Eucaristía.
Sábado 18 febrero:
➤ 19:00 h. Eucaristía.
Domingo 19 febrero: 7º del Tiempo Ordinario (A)
➤ 10:00 h. Eucaristía en sufragio de Carlos Alapont Tomás y difuntos de la familia; Manuel Garza Cordeiro y difuntos de la familia.
➤ 12:00 h. Eucaristía por el pueblo.
NOTICIAS
Manos Unidas invita a promover un modelo económico que respete los derechos de todas las personas
En 2021,
la ONG apoyó directamente a 1.524.954 personas.
Manos
Unidas Valencia ha presentado la Campaña de 2023 que lleva por lema “Frenar la
desigualdad está en tus manos” en el Palacio de
Colomina.
Ana Ruíz
Ruíz, delegada de Manos Unidas Valencia: “más de dos tercios de la población
mundial está a merced de una cada vez mayor desigualdad de
los ingresos y de la riqueza”.
José
Luis Orpella, misionero, médico y sacerdote: “los niños van contentos al
colegio, porque hay alegría, y además de dar clase, les damos
desayuno y comida”.
12 de febrero, arranca la Campaña contra el hambre: «Frenar la desigualdad está en tus manos»
«Frenar
la desigualdad está en tus manos» es el lema que
propone Manos Unidas para la 64º Campaña contra el hambre en el mundo que
arrancó esta pasada semana: el viernes, 10 de febrero, con el Día
del Ayuno Voluntario, y el domingo 12, con la colecta
de la Campaña contra el hambre en el mundo.
Con la Campaña de este año, Manos Unidas comienza un quinquenio en el que va a centrar su trabajo en las brechas de desigualdad que siguen creciendo y comprometen la dignidad de todo ser humano. Porque para promover sociedades más justas, pacíficas e inclusivas, no basta con reducir la pobreza y el hambre, o mejorar la calidad de la educación o del medioambiente, sino que es necesario apostar decididamente por la eliminación de las inequidades que atentan contra la vida digna de millones de personas.
➤ Este martes 21 de febrero tendremos nuestra próxima formación del Itinerario parroquial.
