HOJA PARROQUIAL
19 de MARZO de 2023 - DOMINGO 4º de Cuaresma
Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que
antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ése el que se sentaba a pedir?»
Unos decían: «El mismo.»
Otros decían: «No es él, pero se le parece.»
Él respondía: «Soy yo.»
Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era
sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le
preguntaban cómo había adquirido la vista.
Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.»
Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de
Dios, porque no guarda el sábado.»
Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes
signos?»
Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y
tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?»
Él contestó: «Que es un profeta.»
Le replicaron: «Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y
nos vas a dar lecciones a nosotros?»
Y lo expulsaron.
Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo:
«¿Crees tú en el Hijo del hombre?»
Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»
Jesús le dijo: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése
es.»
_______
Comentario de Benjamín Oltra
Un milagro es un hecho que se puede explicar
o no por las leyes naturales, pero siempre es significativo, habla de Jesús y lo da a conocer; es la puesta en escena de una catequesis
cristológica, explica a Jesús en toda su riqueza
y complejidad. En el milagro
importa más su mensaje, lo que enseña, que lo que ocurre.
El de hoy no es un cuento de hadas, es metáfora de nuestra historia creyente. ¿Quién no se ha encontrado ofuscado,
ciego ante su vida y necesitado de que alguien le abriera los ojos hablándole claro para tomar sus decisiones? Todos necesitamos, en algún momento
de la vida, que “alguien” nos ayude a ver claro.
Para nosotros
ese “alguien” es Cristo;
la conversión cristiana reclama ver claro,
realmente es un pasar de la ceguera
a la visión.
Ahora podemos preguntarnos: ¿Qué es la “fe” y cómo conseguirla?,
¿en qué y en quién creo?, ¿qué influencia
tiene la “fe” en mi vida, en mis proyectos y decisiones?
Antes, preguntémonos qué
entendemos por “fe”, pues hay quien confunde la fe por deísmo -piensan, algo tiene que haber-; otros por una religión -practicas, gestos y ritos sagrados-; los hay que la confunde por superstición -y se hacen fieles esclavos
de ella-; y, los menos hacen de ella un yoga-espiritual -los que sienten necesidad de paz interior-.
Tengamos claro que “Fe” es vivir un amor con Jesús, es fiarte de Él antes
que cumplir unas leyes, (religión); no es una estrategia para tener mejor suerte en la vida, (superstición); tampoco es una respuesta
al deseo ante lo trascendente e infinito, (deísmo); menos aún una es camino para lograr el nirvana,
una paz interior (yoga místico). La “Fe” no es deísmo ni religión, ni superstición ni yoga místico.
Es una relación
personal de amor con Jesús, es fiarte de Él. Comienza por un encuentro de tú a tú directamente con Él, un encuentro del
que nace un conocimiento que lleva a la confianza; conocimiento y confianza que sin duda propician deseos de unión íntima.
La “Fe” nace como nace el amor, son vivencias inseparables. Amar es desear
vivir con una persona
compartiendo su destino;
cuando esto se vive con respecto
a Jesús es lo que llamamos “Fe”.
Creer y tener fe en Jesús
es amarle incondicionalmente hasta el final, con todas las consecuencias. En este clima
entendemos el deseo: “Señor, que vea”.
Quien desee tener fe se ha de preguntar: ¿Dónde puedo encontrarme con Jesús, cómo me puedo citar con Él?, concretar
el lugar y el momento de la entrevista no depende de nosotros.
Tú estate atento que Él pasará
y se cruzará contigo en el camino
de tu vida: “Al pasar
Jesús vio a un
hombre ciego de nacimiento…”
Las condiciones para el encuentro
son dos y dependen de ti: 1ª) Que seas como el ciego,
pobre sin canonizar
la miseria; y 2ª) Que vivas la esperanza, como quien busca la verdad, pues si lo sabes todo y todo lo tienes claro, ya no puedes esperar
nada; poco puede hacer Dios por ti, tú solo te las apañas,
tienes lo que necesitas.
Los satisfechos se incapacitan para la vida, para el amor y para la fe. Hay que sentirse
y saberse como el mendigo
a la vera del camino,
una persona necesitada de los demás
que vive en esperanza.
Nuestro mendigo
es además ciego, necesita quien le abra los ojos; Jesús le abre los ojos y luego él le reconoce como Mesías; este es el esquema de nuestro
itinerario como creyentes.
Jesús nos abrió los ojos, descubrimos y vimos el sentido de la vida, creímos, nos fiamos
y acabamos deseando
unirnos a Él. En ello estamos.
También es cierto
que la “Fe” es gracia
y es responsabilidad, puesto que de nada sirve
que nos abran
los ojos si no queremos
ver.
Ahora podríamos preguntarnos, ¿para qué tener fe, para qué sirve? Para contemplar mundo con los ojos de Dios, para verlo como Él lo ve y actuar en consecuencia.
Si eres contemplativo y miras el mundo con los ojos de Dios inmediatamente pasas a la acción y te conviertes
en agente del Reino, ves a todos como prójimos, como hermanos y a Dios como Padre,
eso es lo que significa “nacer de nuevo”.
Para acabar,
diré:
CELEBRACIONES

Martes a viernes Eucaristía a las 10:00 h.
y a continuación Exposición del Santísimo hasta las 12:00 h.
Martes 21 marzo:
10:00 h. Eucaristía.
Miércoles 22 marzo:
10:00 h. Eucaristía.
17:30 h. Charla de la Hna. Rosa (Pureza de María)
Jueves 23 marzo:
10:00 h. Eucaristía en sufragio de Ramón y María Amparo.
Viernes 24 marzo:
10:00 h. Eucaristía.
19:00 h. Oración de Cuaresma
Sábado 25 marzo:
➤ 19:00 h. Eucaristía.
Domingo 26 marzo: 5º de Cuaresma (A)
➤ 10:00 h. Eucaristía por el pueblo.
➤ 12:00 h. Eucaristía por el pueblo.
NOTICIAS
UN SANTO EXTRAORDINARIO Y OCULTO
Carta del Arzobispo de Valencia
En muchos pueblos y ciudades de nuestra diócesis estamos estos días de fiesta. La celebración de la solemnidad de san José ocupa un lugar importante en nuestro calendario festivo. Me gustaría que el ambiente externo que se respira en nuestras calles no nos lleve a olvidar la grandeza de este santo tan cercano para el pueblo cristiano. A pesar de que los textos evangélicos lo mencionan en pocas ocasiones, por lo que su figura queda oculta si la comparamos con otros personajes, nos ofrecen suficientes datos para comprender la grandeza de su fe y la importancia de su misión en la Historia de la Salvación.
Materiales para la Jornada por la Vida 2023
«Contigo por la vida, siempre» es
el lema con el que se celebra este año la Jornada por
la Vida. Será el sábado 25 de marzo, solemnidad de la
Anunciación del Señor. «Este día la Iglesia celebra el misterio de la
encarnación, cuando el Verbo de Dios asumió, por amor, nuestra naturaleza
humana para llevarla a su plenitud». Así lo recuerdan los obispos de la Subcomisión
Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida en su Mensaje para esta Jornada.
