HOJA PARROQUIAL
7 de JULIO de 2024 - DOMINGO 14º del Tiempo Ordinario

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos.
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.
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Comentario de Benjamín Oltra
Dentro del fracaso humano de Jesús esto no pasa de ser una pequeña anécdota, los suyos le critican y no le creen; pero la anécdota
se eleva a categoría al afirmar
que “no pudo hacer allí ningún
milagro” pues
sin fe no hay milagro
que valga. Solo la fe hace milagros, esta es la tesis.
El oficio de ser apóstol del Reino contempla en sí mismo la crítica y la incomprensión. Tal y cómo a Jesús le pasó, así nos pasará.
Jesús no era el mismo que había sido, cambió, y “desconfiaban de él”. El ser humano es muy dado a abandonar antes a un amigo que abandonar las ideas que se tenían de él. Los prejuicios pesan demasiado.
Y cuando
los prejuicios, las ideas preconcebidas, prevalecen sobre los juicios de valor la crisis en las relaciones interpersonales está servida. Se abandona
antes a las personas que a los prejuicios.
Lamentablemente, cuando los datos del pasado
pesan más que los del presente se suele juzgar y ajusticiar, se sentencia y en cierto modo se mata, se niega toda posibilidad de cambio y desaparece la esperanza.
Somos tan mezquinos que preferimos condenar
a las personas antes que condenar
sus acciones si son malas, porque al condenar sus acciones, en cierto modo, nos comprometemos a no caer en ellas, a evitarlas. Mientras que cuando
juzgamos y condenamos a una persona
en el fondo, consciente o inconscientemente, nos sentimos superiores
a ella. Este fue el caso de los paisanos de Jesús.
Si alguien no responde
a tus ideas y expectativas es el mejor momento para romper
con tus ideas y con tus expectativas; no tienes por qué romper con él, déjate sorprender y mantente abierto.
No juzgues ni condenes a nadie,
tú no eres Dios ni hoy es el día del juicio
final.
La persona,
por vocación, está llamada a renovarse; no somos los que fuimos ni seremos los que somos. Somos cómo somos y mañana, ya veremos…
Amar a alguien es mantenerle dentro
de tu lista de la esperanza, es respetarle en su singularidad, su peculiaridad y su posible
novedad. Quien ama espera
siempre, se deja sorprender y lo celebra;
mientras que quien juzga, mata.
El que ama estima
las peculiaridades, las singularidades y las características del ser amado;
pero para quien no ama, las diferencias son incómodas y siempre dignas
de sospecha.
Dentro y fuera del mundo de la “religión”
se prefiere que se cante a coro y como siempre
se ha hecho; los que hacen “solos” se quedan solos”, se les arrincona o se les hace callar.
Donde no se nos acepta, respeta y acoge en nuestra singularidad, ahí no podemos ser libres ni felices, no podemos
hacer ningún milagro. Salgamos, echemos
a correr cuanto
antes.
Sin respeto ni comprensión no hay libertad ni armonía, ni plenitud ni realización personal, ni santidad ni salvación. Salgamos de allí.
La acogida es la atmósfera de lo humano. Sin acogida no se puede ni respirar.
Para no caer en el vicio de los paisanos de Jesús aprendamos a mirar cada día de forma
nueva a nuestros
amigos y abandonemos todo prejuicio.
Contemplemos a Jesús y aprendamos a no forzar a nadie, respetemos la libertad, singularidad y capacidad de cambio de los demás, que el evangelio, al ser un asunto del corazón, no se puede imponer, sólo se puede presentar y proponer. Si no nos aceptan nos vamos a otra parte y se acabó.
Quien no nos reciba que quede en paz. El Dios que predicamos y el Reino que proponemos son asunto del corazón; sólo pueden ser conocidos desde la empatía, la confianza y buena voluntad.
Hay gentes que porque no ven, no creen, les faltan signos para creer; y hay otros, como estos nazarenos, que no creen porque ven demasiado. Ver o no ver no es razón para creer o dejar de creer; creer es siempre un asunto del corazón.
CELEBRACIONES

Horarios Invierno
Sábados a las 19:00 h Domingos y Festivos a las 10:00 y 12:00 h.
Martes 9 julio:
10:00 h. Eucaristía.
Miércoles 10 julio:
10:00 h. Eucaristía.
Jueves 11 julio:
10:00 h. Eucaristía por los enfermos (Virgen de Lourdes).
Viernes 12 julio:
10:00 h. Eucaristía.
Sábado 13 julio:
Domingo 14 julio: Domingo XV del Tiempo Ordinario (B)
➤ 10:00 h. Eucaristía en sufragio de Amparo Gimeno Roca y Vicente March Lluna.
➤ 12:00 h. Eucaristía por el pueblo.
NOTICIAS
SANTO TOMÁS: EL APÓSTOL QUE QUIERE COMPRENDER Y VER
Carta del Arzobispo de Valencia
El 3 de julio se celebró la fiesta del apóstol Santo Tomás. Me gustaría comentar dos momentos de su vida que se narran en el cuarto evangelio, porque en ellos se nos revela un aspecto de la personalidad de este apóstol que puede iluminar la situación de muchos cristianos de hoy: estamos ante alguien que no se contenta con oír la enseñanza de Jesús, sino que quiere entenderla; y que tampoco se conforma con escuchar el testimonio de los otros apóstoles, sino que quiere asegurarse de que aquel a quien sus compañeros dicen que han visto es realmente el Señor.
Durante la última cena, el Señor quiere tranquilizar a los discípulos ante la inminencia de su muerte. Se refiere a ella como una ida a la casa del Padre y les dice: “adonde yo voy, ya sabéis el camino” (14, 4). Ante estas palabras de Jesús, que ciertamente tenían un carácter enigmático y que los discípulos únicamente entenderían después de la pasión, “Tomás le dice: <<Señor, no sabemos adónde vas, ¿Cómo podemos saber el camino?>>” (14, 5). Es la reacción de alguien que, ante la dificultad para comprender la enseñanza de Jesús, no se queda callado, sino que tiene la inquietud de preguntar para llegar a una comprensión más profunda. Este deseo de Tomás se ve recompensado por la respuesta de Cristo, quien se presenta a sí mismo diciendo: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí” (14, 6). La inquietud de Tomás no solo ha sido beneficiosa para él, sino para todos nosotros: Jesús nos ha revelado que el camino y la verdad que conducen a la vida, esto es, a Dios no es otro que Él mismo.
7 de julio, Jornada de responsabilidad en el tráfico 2024: «Yo soy el camino y la verdad y la vida» (Jn 14,6)
La Iglesia celebra el primer domingo de julio, este año el día 7, la Jornada de responsabilidad en el tráfico 2024. Una fecha que coincide con el inicio de los desplazamientos masivos por las vacaciones de verano y próxima a la festividad del patrón de los conductores y transportistas, San Cristóbal, que se celebra el 10 de julio.
El departamento de Pastoral de la carretera, dentro de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad humana, es el encargado de promover esta Jornada que este año se celebra con el lema, «Yo soy el camino y la verdad y la vida» (Jn 14,6). Entre los materiales para su difusión, se incorpora este año un tríptico con toda la información sobre este departamento.
Este es el programa del viaje de Francisco a Asia y Oceanía
La Oficina de Prensa de la Santa Sede divulgó, este pasado viernes 5 de julio, los detalles del viaje apostólico que el Santo Padre realizará a Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y Singapur del 2 al 13 de septiembre de 2024.
El lunes 2 de septiembre a las 17:15 el Papa Francisco partirá desde el Aeropuerto Internacional de Roma-Fiumicino hacia Yakarta, en Indonesia. Esta será la primera etapa de su extenso viaje apostólico a Asia y Oceanía que también incluirá Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y Singapur, según detalla el programa oficial difundido este viernes 5 de julio por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Queridos hermanos y hermanas:
A Jesús las cosas no le salieron demasiado bien. Cuando está tranquilo en su casa, sin llamar la atención, trabajando en el taller, no tiene problemas y nadie le dice nada. Ahora bien, cuando comienza a hablar del Reino de Dios, a intentar cambiar las normas rituales y religiosas, todo se complica. Porque su ofrecimiento del Reino de Dios era un ofrecimiento muy abierto, nada exclusivista, no reservado a ningún sector con méritos especiales, algo parecido a lo que se nos dice de quienes entran en la legión: que se les admite sin preguntarles por su historia anterior.
El resultado final es el conflicto. El Mesías, el Salvador, es alguien muy esperado, pero cuando se presenta no se le reconoce. Es un drama para Jesús y un drama para su gente. Jesús era para ellos un «viejo desconocido». Sabían con precisión unos cuantos parentescos suyos: su madre, sus hermanos, sus hermanas. Pero ni siquiera se asomaron al otro parentesco profundo, el que nos presenta el evangelio de Marcos al comienzo y al final: Jesús, el Hijo de Dios. Se quedaron en la superficie; no llegaron a la verdad.
Jesús es para ti lo que tú le dejas ser. Los vecinos de su pueblo no le dejaron ser otra cosa que un vecino más, en lugar de dejarle ser lo que realmente era y manifestaba ser: el portador de la salud y de la salvación. Sí: Jesús es para ti lo que tú le dejas ser. Pregúntate: ¿me abro suficientemente al encuentro con Él?
Os saluda y bendice, vuestro cura y amigo, Olbier.
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