HOJA PARROQUIAL
25 DE OCTUBRE DE 2026 - DOMINGO 30º DEL TIEMPO ORDINARIO
Los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿Cuál es el mandamiento principal de la Ley?” Él le dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser”. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas”.
Palabra de Dios
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Comentario de Benjamín
Solo quien se siente amado es capaz de decir que lo primero es amar.
El mandamiento cero, el que va por delante es sentirse amado por Dios.
Y desde que Dios se hizo hombre en cada hombre y en cada mujer, para todo hombre y para toda mujer, el amar a Dios y el amar al prójimo son inseparables, no se pueden vivir por separado, son una misma realidad.
Al sentirnos amados por Dios necesitamos amarle como Él nos ama desde nuestra propia vida e historia, desde su encarnación en nosotros. Por eso la vida de cada uno es su mejor templo y su más segura religión.
Para los cristianos, los demás son el santuario donde encontrar a Dios, son sus iconos, son el verdadero rostro de Dios en este mundo.
Especialmente, los que sufren y nos necesitan son imágenes de Dios, con ellos y por ellos Dios sale a nuestro encuentro y se hace presente.
Dios se acerca y se nos da a conocer en la persona de los necesitados; si en el necesitado no lo encontramos, no lo busquemos en la eucaristía.
La prueba de que amamos a Dios es que nos desvivimos por el prójimo. Amar y creer en Dios, tener fe en Él es cuidar del necesitado; amar a Dios sin amar al necesitado es una quimera. La fe cristiana es siempre una fe samaritana.
Amar a Dios sin amar al prójimo es beatería; amar al prójimo sin amar a Dios es humanismo; el cristianismo ni es beatería ni es simple humanismo. El cristianismo es amar y servir a Dios en la persona del prójimo.
Para Jesús, Dios y prójimo se identifican. Jesús ama y sirve a Dios amando y sirviendo al necesitado, para Jesús, Dios y prójimo son inseparables en su amor y en su Evangelio.
Dios y prójimo se funden y confunden, al amar a uno amas al otro. Conviene no olvidar que para amar a alguien primero hay que conocerle manteniendo en la corta distancia un trato cercano y muy frecuente, pues amamos a los que conocemos. Amar y conocer van siempre unidos.
A la hora de querer amar a Dios y al prójimo lo viviremos en concreto, pues amar en universal es mentira; cuando uno dice que ama a todo el mundo, ese no pierde el sueño por nadie.
Por el trato cercano y frecuente con el necesitado que nos exige la fe, ni Dios nos resulta una idea abstracta, ni el prójimo un mero concepto, ni la Iglesia una multinacional, -suma anónima de gentes sin rostro-, ni los creyentes cristianos son “Marquesas de Mingote” dedicados a la beneficencia.
Al decir Jesús: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Está afirmando que para Él sólo hay dos cuestiones innegociables: Dios y el sufrimiento del prójimo, -su hambre, su salud y su bienestar-.
Para Jesús, Dios sufre en cada uno de sus hijos e hijas que sufren, tiene el rostro de los necesitados que se va encontrando por los caminos. Por eso para Él amar y servir a Dios es igual que amar y servir al prójimo, tal y como se sirve y se ama al prójimo así se sirve y se ama a Dios.
Para Jesús, Dios y el pobre son sus sujetos que amar, para nosotros son sujetos del amor, pues al amarlos nos atan, nos hacen suyos y tenemos que incorporales a nuestra vida e historia.
“En Dios somos nos movemos y existimos”, cuando permitimos que el prójimo nos habite y nos llene.
En esta misa con toda sinceridad nos vamos a enfrentar al: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Esta misa nos invita a enfrentarnos con nosotros mismos para ver qué lugar ocupan Dios y el prójimo en nuestro corazón.
Si la suerte o desgracia del prójimo no nos inquieta, ni nos importa, ni ocupa el centro de nuestra existencia no pasa nada, no somos cristianos, somos simplemente religiosos. De ser así, pidamos a Dios conversión.
Si solo somos religiosos y pretendemos ser cristianos pidamos conversión, pidamos al Señor que nos cambie y nos ayude a ser seguidores de Jesús puesto que amar a Dios y al prójimo nos hace libres mientras que los otros amores nos esclavizan.
CELEBRACIONES

Horarios
Sábados a las 19:00 h Domingos y Festivos a las 10:00 y 12:00 h
Exposición del Santísimo: de martes a viernes después de la eucaristía.
Martes 27 Octubre
10:00 h Eucaristía en sufragio de la familia Sanchis Segovia; Salvador Rodrigo y Amparo Tamarit; Roberto Riera Gabriel y Consuelo Balbastre Soria.
Miércoles 28 Octubre
10:00 h Eucaristía
Jueves 29 Octubre
10:00 h Eucaristía
Viernes 30 Octubre
10:00 h Eucaristía
Sábado 31 Octubre
19:00 h Eucaristía
Domingo 1 Noviembre
10:00 h Eucaristía en sufragio de Josefa Ferrer Genovés.
12:00 h. Eucaristía por el pueblo.
NOTICIAS
AÑO JUBILAR EUCARÍSTICO DEL SANTO CÁLIZ
Carta del Arzobispo de Valencia
El jueves 29 de octubre celebraremos la fiesta anual del Santo Cáliz. Esta celebración tiene un significado especial, porque en ella clausuraremos el tercer Año Jubilar Eucarístico del Santo Cáliz. A lo largo de todo el año numerosos grupos de parroquias de nuestra diócesis, de otras diócesis de España y de diversas partes del mundo han peregrinado para venerar esta reliquia que se conserva en nuestra catedral. Estoy convencido de que este tiempo de gracia habrá producido abundantes frutos espirituales en todos los peregrinos.
El tiempo jubilar termina, pero el Santo Cáliz permanece entre nosotros, y lo que esta reliquia evoca debe permanecer en nuestro corazón de creyentes. Cada vez que visitamos la catedral y lo veneramos es como si hiciéramos una peregrinación espiritual al cenáculo, al lugar y al momento en el que el Señor instituyó el sacramento de la Eucaristía y nos lo dejó como testamento de su amor, como alimento en el camino de nuestra vida cristiana y como sacramento de su presencia permanente entre nosotros. El Cáliz de la Cena no es para nosotros un valioso objeto arqueológico: a los ojos de la fe, el valor que tiene le viene dado por lo que el Señor hizo sirviéndose de él y porque él contuvo el vino que el Señor convirtió en su sangre derramada y ofrecida por toda la humanidad.
Por ello, la celebración de este año jubilar nos debería ayudar a una valoración mayor de lo que significa la Eucaristía para la vida cristiana. Debo confesaros que cuando se publican resultados de estudios sociológicos en los que se constata que muchos de los que se declaran católicos no participan en la Eucaristía dominical, siento una gran tristeza. La fe viva nos debe llevar a una amistad y a una unión cada vez más fuerte con Cristo. No tiene una fe viva quien no desea ser cada día más amigo del Señor. Al recibir al Señor en el sacramento de la Eucaristía nos unimos a Él y nos vamos configurando con Él. Una indiferencia hacia la Eucaristía revela una indiferencia hacia la persona del Señor y conduce a un debilitamiento progresivo de nuestra relación con Él. Me gustaría que este año jubilar avivara en todos los bautizados el deseo de participar en este sacramento desde una relación de amistad con Cristo.
En nuestras parroquias, colegios y asociaciones organizamos muchas actividades pastorales. Tenemos también muchos grupos que tienen sus programaciones y su propia espiritualidad. En ocasiones vemos que hay muchos cristianos que participan en actividades organizadas por el grupo al que pertenecen y no participan en la celebración de la Eucaristía, o que tienen un gran sentido de pertenencia a su grupo y una conciencia de eclesialidad muy débil. El Concilio Vaticano II nos ha enseñado que la Eucaristía es la “fuente y el culmen” de toda la vida de la Iglesia, porque esta “vive y crece” a partir del misterio Eucarístico. Es el bautismo y la celebración eucarística, y no la pertenencia a un grupo, el elemento determinante de nuestro ser Iglesia. Me gustaría que este año jubilar nos ayudara a centrar la vida de nuestras comunidades en la celebración de la Eucaristía, y que así nos sintamos miembros de la Iglesia.
Acompañar en la fe hoy: claves
de guía en la Formación para Catequistas de Adultos
Claves para la escucha, el discernimiento y el acompañamiento en los procesos de fe de los adultos. Estas son las líneas que orientarán los trabajos de la próxima Formación para Catequistas de Adultos. El Salón San Isidoro del edificio ‘Sedes Sapientiae’, en Madrid, acogerá del 6 al 8 de noviembre este Encuentro organizado por la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado.
El encuentro dará comienzo la tarde del viernes 6 de noviembre con la presentación de las jornadas y una ponencia introductoria sobre el perfil del adulto en la evangelización de la actualidad. A continuación, la primera sesión abordará el proceso global de la iniciación cristiana tal como se presenta en el Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos (RICA), concluyendo el día con un encuentro de oración.
La programación para la jornada del sábado 7 de noviembre se estructurará a través de dos itinerarios simultáneos adaptados a los participantes: la Opción A, orientada a quienes asisten por primera vez, y la Opción B, para quienes continúan el itinerario de la edición anterior.
Durante la mañana, la Opción A profundizará en las tareas del catequista en la etapa del precatecumenado y en los ritos de entrada y elección en el catecumenado. Por su parte, la Opción B analizará los primeros pasos de una parroquia y del catequista para ofrecer la catequesis de adultos y, más tarde, en la escucha, el diálogo y la libertad interior como elementos clave para el acompañamiento personal y grupal. Ambos itinerarios irán acompañados de momentos de reflexión en grupos.
Por la tarde, las sesiones de la Opción A abordarán las tareas del catequista durante la segunda y tercera etapa del proceso, correspondientes a las fases de catecumenado, iluminación y purificación. En paralelo, los participantes de la Opción B dedicarán la tarde a profundizar en la forma y el contenido de la etapa del precatecumenado, finalizando la jornada conjunta con un espacio de reflexión en grupos.
El domingo 8 de noviembre se celebrará la sesión final sobre las tareas del catequista en la etapa de la mistagogia, en relación a la vigilia pascual y los sacramentos de iniciación cristiana. Las jornadas concluirán tras una puesta en común de las impresiones de lo vivido y la celebración de la Eucaristía de clausura.
ABIERTAS LAS INSCRIPCIONES PARA LA JMJ DE SEÚL, LEÓN XIV: “ESPERO VERLOS
ALLÍ”
El Papa envía un video-mensaje a los jóvenes de todo el mundo coincidiendo con la apertura oficial de las inscripciones para la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Seúl del 3 al 8 de agosto de 2027.
Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano
“Los invito vivamente a ir a Seúl”. Con esta invitación, el Papa León XIV se ha dirigido, a través de un videomensaje, a los jóvenes de los cinco continentes que se preparan para la próxima JMJ Seúl 2027. “No se trata solo de una invitación para conocer una ciudad nueva – dice el Pontífice – es una llamada a emprender una peregrinación de fe, amistad y esperanza”.
El Papa explica que esta peregrinación no solo les permitirá “descubrir lugares cristianos en otra región”, sino que también les ofrecerá “hallar el tiempo y el espacio para encontrarse con Dios de manera más profunda, tanto en su vida personal como en la vida dinámica de la Iglesia”.
“En Seúl conocerán a jóvenes de todo el mundo, que son expresión de una hermosa y rica variedad de lenguas y culturas. Sin embargo, a pesar de esas diferencias, y precisamente gracias a la diversidad que Dios les ha dado, vivirán una unidad aún mayor, porque todos somos miembros del único Cuerpo de Cristo”.
Una experiencia de fe y amistad para toda la vida
Para el Santo Padre, la Jornada Mundial de la Juventud es “una oportunidad especial para profundizar su fe y para encontrarse con sus hermanos y hermanas en Cristo”. Por ello, desea fuertemente que los jóvenes que participen en el encuentro “puedan crear recuerdos felices y amistades que duren toda la vida”.
Una coincidencia providencial en la memoria de san Juan Pablo II
El Papa ha querido destacar también la coincidencia de la apertura de las inscripciones con la memoria litúrgica de san Juan Pablo II, cuya figura está estrechamente vinculada a la historia de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Por ello, León XIV ha recordado las palabras que San Juan Pablo II dirigía continuamente a toda la humanidad: “¡No tengan miedo! ¡Abran de par en par las puertas a Cristo!”. Un mensaje que, como subraya el Pontífice, sigue interpelando hoy a los jóvenes, llamados a llevar a Seúl sus sueños, deseos y esperanzas, pero también sus heridas y dificultades.
Al final del videomensaje, el Papa les habla sin rodeos: “El Señor los espera allí, en ese lugar de encuentro y comunión. Los llama a cada uno por su nombre. Desea reavivar su esperanza y darles la plenitud de la vida y la alegría”. Espero verlos en Seúl”.
➤ Los 11 de cada mes celebramos la Eucaristía por los enfermos (Nuestra Señora de Lourdes).

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