HOJA PARROQUIAL
23 de JULIO de 2023 - DOMINGO 16º del Tiempo Ordinario
Les propuso esta otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un
grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las
semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más
alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura;
una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les
exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo
parábolas; anunciaré los secretos desde la fundación del mundo.»
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Comentario de Benjamín Oltra
La 1ª Parábola es una llamada de atención a los que mostrándose muy preocupados
por la salvación, condenan con facilidad
al prójimo. Les podemos recordar aquello
del Papa: “¿Quién
soy yo para juzgarles?”
Son gentes que sufren
apetitos desordenados de condenación ajena, como a ellos
no les duele y encima
les gusta, condenan
por vicio. Pero, mira por dónde, los que son especialistas en la condena del prójimo,
suelen ser muy comprensivos e indulgentes consigo mismos. Ellos, a
sí mismos ni se juzgan
ni condenan, siempre
se excusan y justifican.
Lo más triste es que, en la Iglesia,
los que juzgan y condenan suelen estar convencidos de que, con ello, prestan un buen servicio a Dios, hacen daño y hieren gravemente con buena conciencia.
Estos, en el fondo, usurpan el puesto al mismísimo Dios. Los que juzgan y condenan no nos hacen ninguna falta; les recordaremos que Dios existe, que ellos no son Dios y que Jesús no condeno nunca a nadie.
En el evangelio, leemos: “¿Quieres que vayamos a arrancarla? No”. No adelantéis acontecimientos, que hoy no es el día del juicio final. Dad tiempo al tiempo, dadle tiempo a la esperanza y al arrepentimiento, que mientras hay vida hay posibilidad de cambio y de conversión. Nunca perdáis la calma, que con ella se pierden la paz y la esperanza.
Los que juzgan y condenan, por mucho que les duela, “ni son segadores ni ángeles del Señor”, son déspotas hipócritas, maniqueos, agentes del “anti-reino”. No conocen el reinado de Dios en sus vidas.
La 2ª Parábola, la de “la más pequeña semilla, que acaba haciéndose un arbusto más alto que las hortalizas”, nos
enseña a no menospreciar ni desdeñar los comienzos pobres,
pequeños y débiles pues el Reino no entiende
de poderes ni grandezas. Todo poder, fuerza
o grandeza es contrasigno y antirreino. “El poder desprecia
a las personas
y el Reino desprecia al poder”.
La 3º Parábola, la de la “levadura que basta para que todo fermente”, nos dice que Dios, que es Amor, es la levadura, Él es quien nos convierte, queramos o no, es Él quien nos cambia y realiza en nosotros su Reinado.
Por nuestra parte sólo tenemos
que darle cabida,
acogerle para que nos trabaje y nos entren
ganas de conversión, que nos fermente.
Un vicio netamente clerical
es creerse levadura, (hay curas, frailes, monjas e instituciones de Iglesia),
que se consideran a sí mismos imprescindibles
para establecer el reinado de Dios en la vida de la buena gente. Piensan que sin ellos el Reino sucumbiría o no se realiza.
Se saben y consideran don-necesario y don-imprescindible. Se sienten administradores autorizados
de la gracia y de la justicia
divina en este mundo.
La Parábola nos recuerda
que el Reino no es obra ni éxito de nadie, solo lo es de Dios. Solo un encuentro personal con Cristo puede cambiar nuestra
vida. Lo que nos convierte
es el encuentro con Jesús,
el confrontar nuestra
vida con la suya.
CELEBRACIONES

Martes a viernes Eucaristía a las 10:00 h.
y a continuación Exposición del Santísimo hasta las 12:00 h.
Martes 25 julio:
10:00 h. Eucaristía.
Miércoles 26 julio:
10:00 h. Eucaristía.
Jueves 27 julio:
10:00 h. Eucaristía.
Viernes 28 julio:
10:00 h. Eucaristía.
Sábado 29 julio:
➤ 19:00 h. Eucaristía en sufragio de Vanesa Vicedo Gracia y familiares difuntos.
Domingo 30 julio: 17º del Tiempo Ordinario (A)
➤ 10:00 h. Eucaristía en sufragio de Rafa Porcar Escriche.
➤ 12:00 h. Eucaristía por el pueblo.
NOTICIAS
EL JORNADA MUNDIAL DE LOS MAYORES Y ABUELOS
Carta
semanal del Arzobispo de Valencia
El papa Francisco ha querido que el domingo más cercano a la fiesta de los santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María, celebremos una jornada dedicada especialmente a los mayores y abuelos. En el mensaje que ha escrito para este año nos indica el motivo que le llevó a instituirla: “Dios desea que los jóvenes alegren el corazón de los ancianos y que adquieran la sabiduría de sus vivencias. Pero, sobre todo, el Señor desea que no dejemos solos a los ancianos, que no los releguemos a los márgenes de la vida”. En una cultura en la que a menudo la persona no es valorada por sí misma, los primeros que son olvidados y marginados son los ancianos.
23 de julio, Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores
«Su misericordia se extiende de
generación en generación» (Lc 1, 50) es el lema que propone el papa Francisco para la III Jornada
Mundial de los Abuelos y de los Mayores, que la Iglesia
celebra el 23
de julio.
El Santo Padre presidirá este día la eucaristía a las 10.00 horas en la Basílica de San
Pedro. Al final de la
celebración, cinco personas mayores – en representación de los
cinco continentes -entregarán simbólicamente la Cruz Peregrina de la JMJ a
cinco jóvenes que parten hacia Lisboa, significando la transmisión de la fe de
generación en generación. El gesto del envío quiere representar
también el compromiso que los ancianos y los abuelos han
aceptado, por invitación del Santo Padre, de rezar por los jóvenes que parten y
de acompañarlos con su bendición.
El Papa a participantes de la CEBs: No se olviden que la Iglesia es "en salida"
El Santo Padre pide a los más de 1.500 participantes del 15º Encuentro Intereclesial de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) "que sigan trabajando" y que no se olviden de buscar la armonía que les propone el tema de este año: "La Iglesia en salida".
Queridos todos:
Cuantas veces hemos añorado una vida sin sobresaltos, con la seguridad de tenerlo todo bajo nuestro control, pero todos sabemos que la vida está llena de buenos sabores e sinsabores. “Dejadlos crecer juntos hasta la siega”.
La misma vida de Jesús no está
exenta de dolores y sufrimientos. “Señor,
¿no sembraste buena semilla en tu campo?” Jesús
no aparta la tiniebla y la cizaña de su camino, sino que es ejemplo de acogida,
paciencia, confianza, crecimiento y transformación para dar buen fruto porque
sabe que el “amo del campo” ha
sembrado buena semilla en nuestros corazones.
La parábola nos invita a estar
atentos y cuestionarnos, cada día, a qué dedicamos nuestro tiempo y nuestros bienes.
“mientras la gente dormía,
su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo” ¿Qué frutos está dando mi vida?, ¿sabemos reconocer nuestra cizaña?
En este tiempo de verano y
descanso, no descuidemos nuestra oración y nuestra vida interior. “El que escudriña los corazones sabe
cuál es el deseo del Espíritu”. Sigamos,
pues, la voz del Espíritu para ser “trigo
bueno”, llenos de justicia y entrañas de misericordia.
Vuestro cura y amigo, Olbier.

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