HOJA PARROQUIAL
13 de AGOSTO de 2023 - DOMINGO 19º del Tiempo Ordinario
Jesús les dijo en seguida: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!»
Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre
el agua.»
Él le dijo: «Ven.»
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a
Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse
y gritó: «Señor, sálvame.»
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe!
¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento.
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Comentario de Benjamín Oltra
Todo nos es dado por Dios Padre, se lo debemos todo, nada es mérito nuestro.
Aceptar como mérito propio lo que nos es dado, don y dádiva suya, es, al menos, un autoengaño y una absoluta
falsedad ante la gente.
En momentos
de éxito qué fácil es engreírse, encumbrarse, aceptar halagos y perderse.
La tentación
de recibir lo que no nos corresponde, siendo “siervos” aceptar los aplausos
y alabanzas propias
del “amo”, desaparece cuando
nos atrevemos a encontrarnos cara a cara con Dios.
Dios pone a cada uno en su sitio,
ante Él no cabe trampa
ni cartón.
Cuando sacia a la gente, Jesús apremia a sus discípulos que lo dejen solo, y se dispone a tener un encuentro con su Padre-Dios
en la oración.
Después de su encuentro con Dios, después
de su oración estará en disposición de darse a conocer
en toda su riqueza y autenticidad.
En Jesús
se da una espiritualidad de los “signos de los tiempos”: escruta
lo que ocurre a su alrededor
y acude a su Padre. Ve que la gente lo encumbra hasta quererlo hacer rey, y él se dirige a la oración.
La espiritualidad de Jesús arranca y crece desde un análisis y estudio de los “signos de los tiempos”: temiendo
que lo exalten, se retira al monte para encontrarse con Padre-Dios entrando
en oración.
Nuestra espiritualidad, como la de Jesús, también
ha de arrancar de los “signos de los tiempos”, de lo que pasa a nuestro alrededor, de la realidad sociopolítica; de no ser así sería una espiritualidad desencarnada, sin mística ni profecía.
Jesús viene al mundo y nos comunicarnos el secreto de su persona, nos revela quién
es Él. Dios es Él, Dios es Jesús. Conviene
recordar que “andar sobre las aguas” es prerrogativa divina
en el Antiguo Testamento.
Dios es Jesús, vive como vive y nos muestra que también podemos vivir así. Enseña y sueña para nosotros
un nuevo-definitivo modelo
de persona y de felicidad.
Cambiar el tipo de vida y buscar por
otros cauces la felicidad, ¿quién lo hará?, ¿quién
apostará por ese cambio? Solo quien
quiera creer y apostar en Jesús:
“Señor,
si eres tú, mándame ir hacía ti…”
La prueba de la fe es esta: frente a Jesús, tú qué, ¿temes o te fías?
“Ánimo, soy yo, no tengáis miedo”
Creer y tener puestas nuestras esperanzas y seguridades en Jesús, no nos hace garantes
de un saber dogmático, sino de un camino y una vida interior, que es, justamente, lo que el mundo y las gentes necesitan: vernos a los cristianos como hombres y mujeres de Dios.
Los cristianos somos conjurados de la felicidad del prójimo. Evangelizar es popularizar nuestra forma de felicidad, hacer partícipes del secreto de nuestra
alegría, mostrar al mundo el sujeto de nuestro amor, manifestar a Jesús.
Las gentes sencillas
entienden mejor los testimonios que los discursos, todo se reduce a postrarse
ante Él, diciendo:
“Realmente eres Hijo
de Dios”
El esquema de este fragmento está claro: 1º) Jesús atiende
y soluciona necesidades; 2º) va a la oración, se
encuentra con su Padre; 3º) y, por último, se da a conocer.
Con ello nos muestra un Dios humano y solidario con lo humano, un Dios que no abandona
al que sufre y está necesitado.
Jesús respeta al ser humano en todo, hasta en sus contradicciones, Sabe bien que, quien lo tiene todo muy claro hace tiempo que dejó de creer y dejó de amar.
CELEBRACIONES

Horarios Verano
Sábados a las 19:00 h Domingos y Festivos a las 12:00 h.
Martes 15 agosto: Fiesta: Asunción de la Virgen María
12:00 h. Eucaristía.
Sábado 19 agosto:
➤ 19:00 h. Eucaristía en sufragio de Carlos Alapón Tomás y difuntos de la familia; Manuel Garza Cordeiro y difuntos de la familia.
Domingo 20 agosto: 19º del Tiempo Ordinario (A)
➤ 12:00 h. Eucaristía por el pueblo.
NOTICIAS
Los jóvenes valencianos regresan de Lisboa tras participar en la JMJ con el papa Francisco
Cerca de 3000 peregrinos de nuestra diócesis
han participado en el encuentro juvenil.
“Hemos
vivido una intensa experiencia de fe, en la que nos damos cuenta que la iglesia
está viva, es joven y en ella cabemos todos”.
Los jóvenes valencianos que han participado en la Jornada Mundial de la Juventud regresan a nuestra diócesis tras vivir una “intensa experiencia de fe”, en la que “nos damos cuenta que la iglesia está viva, es joven y en ella cabemos todos”, señala Manuel, uno de los peregrinos de nuestra diócesis que ha participado en el encuentro juvenil.
Valoración sobre la JMJ de Lisboa: un éxito rotundo
El pasado domingo, 6 de agosto, a las 12.30
hora de Portugal (13.30 h. en España) ha tenido lugar la rueda de prensa en el
Media Center de Lisboa para valorar la JMJ. Han participado el cardenal Omella,
arzobispo de Barcelona y presidente de la CEE y el responsable del grupo de
españoles Raúl Tinajero, director de la Subcomisión de Infancia y juventud de
la CEE.
El Papa: "No permanezcamos indiferentes ante las tragedias en el mar"
Queridos todos:
Como a Elías, el paso del Señor por nuestra vida nos encuentra muchas veces dentro de una cueva (todos aquellos lugares y situaciones en las que nos refugiamos de las amenazas y peligros). Pero la compañía y fidelidad de Dios nos llama a salir y permanecer de pie confiados en su presencia. “Sal y permanece de pie en el monte ante el Señor”.
Dios nos llama a seguirle y vivirle en todos
nuestros ambientes. Cuando estamos acompañados y cuando estamos a solas. Al inicio
del evangelio se nos narra que Jesús se había retirado a orar para encontrarse
con su Padre después de despedir a una multitud a la que había sanado, predicado
y dado de comer.
Necesitamos buscar constantemente momento de
oración y encuentro con aquel que mejor nos conoce y nos ama. Por lo general, acudimos
a rezar a Dios cuando estamos en medio de la necesidad y las tentaciones, pero
raramente lo hacemos antes de las pruebas de la vida (como lo hizo Jesús en
este pasaje y en Getsemaní).
Al igual que le pasa a Pedro, en nuestra vida nuestras fragilidades nos hunden. Continuamente, vivimos en la duda y la sospecha, vacilamos, nos falta fe o nos invade una experiencia de miedo, pero Dios ha extendido su mano hacia nosotros una vez y para siempre. Las pruebas en la vida no nos vienen de Dios. Él siempre tiene su mano tendida hacia nosotros. “¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!". "Ven”.
Ojalá que en medio de nuestras circunstancias no perdamos la confianza en el Dios de la Vida y gritemos como Pedro “¡Señor, sálvame!” para cogernos firmemente de la mano de Jesús.
Vuestro cura y amigo, Olbier.

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