HOJA PARROQUIAL
8 de OCTUBRE de 2023 - DOMINGO 27º del Tiempo Ordinario

Le contestaron: «Hará morir de mala muerte a
esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los
frutos a sus tiempos.»
_______
Comentario de Benjamín Oltra
Nos humanizamos en la medida en que somos agradecidos, damos y nos damos. Al compartir, al dar de lo nuestro a fondo perdido, crecemos en humanidad.
La máxima humanización será llegar darse uno a sí mismo por completo, del todo. Es lo que hizo Jesús. ¡Solo Dios podía ser tan humano como Jesús!
Dios, Padre/Madre
de misericordia, compasión
y paciencia infinita, es pura gracia,
amor gratuito, donación; solo nos queda ser agradecidos. “Una madre es para mil hijos, mil hijos no son para una madre”.
Tener fe no es simplemente creer que Dios existe -eso es teísmo-, es creer que Dios se encaró en Jesús para enseñarnos a vivir como Él vivió, dándose a los demás del todo y siempre. Jesús, nos mostró que santidad y humanización son lo mismo, ser santo es ser humano.
Tener fe es una gracia, es una suerte,
un regalo que, como todo regalo, espera una respuesta, espera ser acogido.
Esta es nuestra responsabilidad. Por eso en la vivencia de Dios la iniciativa es suya y la respuesta, nuestra. La fe es una dádiva divina y un compromiso humano, es nuestro
reto, nuestra gloria
y nuestra cruz.
La fe no es un adorno más para la persona
del creyente, no es un tercer apellido del tipo “cristiano por la gracia
de Dios”. Es un compromiso de acción
y servicio, de entrega a los demás,
pues ya no nos pertenecemos, somos
de los demás y para los demás.
Pertenecemos a Dios, a nuestro Amo y Señor,
Él nos creó, plantó, cavó y espera ver qué damos. ¿Qué es lo que puede esperar de nosotros? Lo que de Él nos viene: fe, esperanza y amor, una vida entregada en el servicio, una
vida en proceso
creciente de ternura
y de humanización.
El pecado de los labradores fue recibir
y no dar, quedarse
con todo, deshumanizarse, apropiarse y no compartir. Nuestro pecado es el mismo, no trabajar
por la viña, no realizar
el Reino. Esto ocurre cuando perdemos toda consideración por el Hijo, por Jesús encarnado en nuestros prójimos.
La viña es su Reino, -Reino de perdón compasión
y misericordia-. Él espera que prolonguemos en los demás el mismo trato que recibimos de Él.
Su proyecto de salvación no se perderá,
lo viviremos nosotros o los que vengan detrás. Ser creyente es desear y trabajar para que la salvación y sea de todos.
CELEBRACIONES

Horarios Verano
Sábados a las 19:00 h Domingos y Festivos a las 12:00 h.
Martes 10 octubre:
10:00 h. Eucaristía.
Miércoles 11 octubre:
10:00 h. Eucaristía por los enfermos (Virgen de Lourdes).
Jueves 12 octubre:
10:00 h. Eucaristía.
Viernes 13 octubre:
10:00 h. Eucaristía en sufragio de familia Saíz Lucas.
Sábado 14 octubre:
➤ 19:00 h. Eucaristía en sufragio de Amparo Gimeno Roca y Vicente March Lluna.
Domingo 15 octubre: 28º del Tiempo Ordinario (A)
➤ 10:00 h. Eucaristía por el pueblo.
➤ 12:00 h. Eucaristía por el pueblo.
NOTICIAS
Imposición del palio arzobispal a monseñor Enrique Benavent, este domingo, en la Catedral de Valencia
De manos
del Nuncio del Papa en España, Bernardito Auza, a las 19 horas
– El Arzobispo de Valencia recibió el palio bendecido por
el Papa Francisco en la Basílica de San Pedro el pasado 29 de junio
– El palio arzobispal corresponde a los arzobispos
metropolitanos como signo de comunión con el Pontífice y con toda la Iglesia
universal
La Catedral acogerá este próximo domingo 8 de octubre, con la asistencia
del Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Bernardito Auza, la imposición
del palio arzobispal al Arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent.
En el acto, a las 19 horas, en el que está prevista la asistencia de los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Valencia – las tres diócesis de la Comunitat Valenciana y las de las Islas Baleares- le será impuesto a monseñor Benavent el palio arzobispal que recibió el pasado 29 de junio, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, de manos del Papa Francisco tras su bendición en la Basílica de San Pedro en Ciudad del Vaticano.
El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano e Integral ha publicado hoy la exhortación apostólica del papa Francisco «Laudate Deum» sobre el cuidado del medio ambiente. El nuevo documento del Pontífice se hace público en la misma fecha en la que se celebra la fiesta de San Francisco de Asís, que también coincide con la Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
El texto está compuesto por seis
capítulos:
En el primero, titulado “la crisis climática global”, el papa Francisco advierte que
el cambio climático es innegable y sus efectos se hacen cada vez más evidentes
“a pesar de algunos intentos de minimizarlos o ridiculizarlos”. Además, lamenta
que la principal causa de este problema es la actividad humana.
En el segundo capítulo, el Santo Padre aborda el “paradigma tecnocrático” y subraya que la naturaleza no es un recurso a explotar sin fin, por lo que exhorta a reconocer que la ambición desmedida no es sostenible éticamente.
En el tercer capítulo, Francisco se refiere a “la debilidad de la
política internacional” y destaca la urgente necesidad de la
cooperación global a través de nuevos acuerdos multilaterales entre los Estados
porque los enfoques actuales y pasados son insuficientes.
En el cuarto capítulo, el Papa
reflexiona acerca de “las
conferencias sobre el clima: avances y fracasos” y alienta a superar las posturas
egoístas de los países en beneficio del bien común.
En el último capítulo, “las motivaciones espirituales”,
el Santo Padre hace un llamado a las personas de todas las confesiones
religiosas a reaccionar.
Sínodo, la Iglesia en 'pausa'. Ruffini: Pararse y escucharse, un reto que hay que contar
Queridos hermanos y hermanas:
El evangelio está dirigido a cada uno en primera persona. Habla y se refiere a cada uno de nosotros, en pleno siglo XXI, allí donde me encuentro, vivo, estudio, trabajo, yo estoy oyendo algo que me debe llegar al corazón. Algo que viene de Dios, para mí.
Qué distinto es oír hablar de la viña, y pensar en un arbolito, no demasiado alto, del que se puede obtener uvas y vino. Sin más. Qué distinto es pensar en mi propia persona como esa viña, que Dios cuida con amor, que prepara para que todo esté bien, y podamos crecer y dar mucho fruto. Qué diferente resulta todo, cuando leemos el texto en primera persona. Dios me ha plantado, me cuida, me riega, me protege en los momentos malos, ilumina mis miedos con la luz de su verdad... Dios está ahí, pendiente de mí. Yo soy esa viña. Un regalo de amor.
Os saluda y bendice, vuestro cura y amigo, Olbier.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.