HOJA PARROQUIA
22 de SEPTIEMBRE de 2024 - DOMINGO 25º del Tiempo Ordinario

En Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará”. Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: “¿De qué discutías por el camino?”. Ellos no contestaron, pues por el camino discutieron quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. Y acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: “El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado”.
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Comentario de Benjamín
En el arte de vivir para los demás, Jesús es maestro de vida y no gurú de una tribu. Nos mostró que poder y amor se autoexcluyen, lógicamente, poder y evangelio también.
Si a la expresión
“reino de Dios” le
llamáramos “familia de Dios” el texto de hoy quedaría
más
claro,
pues
en
cualquier
familia
normal los niños son los primeros y los padres
son los últimos
y los que sirven. Su autoridad no depende de su poder, sino del servicio
y entrega que viven.
Ser el último es ser para los demás, es servir. Y ese es el carisma que te da autoridad. Condición necesaria para que te obedezcan y te sigan.
Dicen que todo niño quiere ser hombre. Que todo hombre quiere ser rey. Que todo rey quiere ser Dios. Y sólo Dios quiso ser niño.
Los cristianos, los que deseamos entrar a formar parte del “reino o familia de Dios en este mundo”, no buscamos crecer para ganar y endiosarnos, sólo buscamos humanizarnos, crecer en humanidad, pues Jesús enseñó que la vida es la ocasión que se nos brinda de salir del corral de la animalidad y llegar a ser humanos. En la medida en que nos humanizamos más divinos quedamos, más cerca de Dios estamos. Personas nacemos, humanos nos hacemos o no. Depende.
Al intentar
humanizarnos encontramos dificultades, nuestro instinto de conservación animal
nos conduce al “sálvese quien pueda”, a pensar
en el propio bien olvidando
el bien común, en el bien de los demás, cayendo en la animalidad, en el “first me” y el “sálvese quien pueda”. Egoísmo.
La“animalidad” crece desde el instinto de conservación y la “humanización” desde una pasión por ayudar y servir al prójimo. A más egoísmo, más animalidad; a más entrega y generosidad, más humanización. Egoísmo o generosidad, este es el dilema, todo depende de lo animal que un sea.
Nos humanizamos en la medida en que transformamos el instinto de conservación en una pasión/preocupación por el prójimo. Somos cristianos por y para eso. Cristo nos acompaña a preferir el bien común; la fe, de no ser así, sería un flato mental-espiritual.
Humanizarse es convencerse de la necesidad que tenemos de los demás. Con ellos y para ellos somos personas,
somos alguien; sin ellos no somos nadie, no somos nada, de poco valemos.
Ser persona humana es ser para los demás que
es, justamente, lo que es ser cristiano.
Quien vive utilizando a los “otros”
centrado en sí mismo (first me) y para sí mismo (sálvese
quien pueda) se deshumaniza y da miedo.
Dañará sí o sí.
La salvación que promete Jesús no es un fenómeno
de masas anodinas, gentes
no pensantes. Ser cristiano es seguir a Jesús, vivir como Él vivió…, es tenerlo como Maestro
y no como gurú de tu tribu.
De la misma forma en que es más importante la salud de un enfermo que el prestigio
del médico, en el cristianismo también es más importante la felicidad y salvación
de los demás que la felicidad-salvación propia o el prestigio de la Institución.
Nos salvamos
en la medida en que salvamos, somos felices haciendo felices y por eso: “quien pierda su vida, la ganará y quien se la guarde, la perderá…”. Nadie salva a nadie desde su poder,
prestigio y gloria;
se nos salva desde la entrega, el servicio y el amor, desde la propia donación
personal. Quien quiera ser referente de salvación para los demás que esté dispuesto a “ser entregado
en manos de los hombres…”, a perderse a sí mismo.
Sólo nos salvan y nos hacen felices los que son capaces de vivir un amor más fuerte que su instinto de conservación.
No olvides que el poder nunca viene del cielo, viene del infierno. “Donde hay envidias y peleas, hay desorden y toda clase de males”.

Horarios
Sábados a las 19:00 h Domingos y Festivos a las 10:00 y 12:00 h.
Martes 24 septiembre:
10:00 h. Eucaristía
Miércoles 25 septiembre:
10:00 h. Eucaristía.
Jueves 26 septiembre:
10:00 h. Eucaristía.
Viernes 27 septiembre:
10:00 h. Eucaristía en sufragio de Familia Sanchis Segovia; Familia Sousa Rodrigo; Roberto Riera Gabriel y Consuelo Balbastre Soria; Ignacio y Carmen.
Sábado 28 septiembre:
Domingo 29 septiembre: Domingo XXVI del Tiempo Ordinario (B)
➤ 10:00 h. Eucaristía en sufragio de Vanesa Vicedo Gracia y familiares difuntos y Rafa Porcar Escriche.
➤ 12:00 h. Eucaristía por el pueblo.
NOTICIAS
Francisco Romero presenta en Valencia el Año Jubilar 2025
El sábado 28 de septiembre, en la sede del Arzobispado, en la calle Avellanas
La Diócesis de Valencia recibe el próximo sábado 28 de septiembre a Francisco Julián Romero, director del Secretariado para el Jubileo 2025 y director de la Comisión para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado de la Conferencia Episcopal Española, que realizará la presentación oficial del Año Jubilar convocado por el Papa. La presentación tendrá lugar a las 11:00 en la sede del Arzobispado en la Calle Avellanas.
La función del Director del Secretariado para el Año Jubilar es coordinar, animar, promover y orientar el trabajo en las diócesis de España, con las directrices del Dicasterio para la Evangelización de la Santa Sede, haciendo propuestas ‘litúrgico-pastorales-sociales’ para ayudar a los fieles españoles a vivir el Jubileo y alcanzar los objetivos propuestos con el lema ‘Peregrinos de esperanza’.
Jornadas de delegados de Pastoral de la salud en Madrid, del 23 al 25 de septiembre
El departamento de Pastoral de la Salud convoca a los delegados de esta Pastoral a su encuentro anual, que tendrá lugar en Madrid del 23 al 25 de septiembre.
En vísperas de la celebración del Jubileo 2025, el título que encabeza el programa de este encuentro es «Peregrinos de la esperanza». De hecho, la primera tarde de estas jornadas, el lunes 23 de septiembre, se ha reservado para que el coordinador del Secretariado para el Jubileo 2025, Francisco Julián Romero Galván, presente los datos generales del Jubileo y también, lo que es específico para los enfermos.
Vaticano publica los primeros programas de los grandes eventos jubilares
El cronograma está disponible en el sitio web oficial y próximamente en todos los idiomas, se actualizarán constantemente con información de apoyo a los peregrinos, dándoles también la oportunidad de inscribirse para participar en los distintos eventos.
A menos de tres meses del comienzo del Jubileo de 2025, se han publicado los primeros 26 programas de los grandes eventos previstos para el próximo año en la página web oficial del Año Santo. Por el momento están disponibles solo en italiano, pero pronto el calendario será traducido a otros idiomas. En la sección "Calendario del Jubileo" se podrá conocer los detalles de cada acontecimiento, el público al que está dirigido e inscribirse para participar. Asimismo, en el sitio colgarán un vademécum con las principales instrucciones para los peregrinos y el cartel de difusión.
Entre las actividades figuran propuestas para el mundo de la comunicación, para los miembros de las fuerzas de seguridad, los voluntarios de asociaciones sin fines de lucro, los Misioneros de la Misericordia, los enfermos y el mundo de la salud, así como las personas con discapacidad. A su vez, se efectuarán eventos pensados para los trabajadores de todas las categorías, los empresarios, las bandas musicales, los coros y las corales. Habrá asimismo un Jubileo de la Santa Sede, otro del deporte, otro de los seminaristas, de los obispos, de los sacerdotes y de la Consolación.
Queridos hermanos y hermanas:
“Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle”.
Como les pasaba a los discípulos, entender, acoger y hacer vida el mensaje de Jesús no resulta sencillo; somos duros de entendimiento.
«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.»
Por nuestra mundanidad, a primera vista, siempre nos resulta más atractivo el dominio y la autoridad, pero la grandeza del Reino de Dios reside en que el mayor poder es el servicio.
¿Te cuesta hacer vida las palabras de Jesús? ¿Se te cuela el afán de ser importante, creerte mejor que los demás? o ¿haces un verdadero esfuerzo por servir pasando desapercibido?
Jesús pone ante sus discípulos a un niño como símbolo de insignificancia, de dependencia absoluta. Los niños no contaban, eran lo más pequeño y vulnerable. Un niño sabe que solo no puede, que todo lo ha de recibir de su padre. Así han de ser los seguidores de Jesús, servidores e insignificantes, dependientes de su Padre Dios.
En la humildad encontraremos la grandeza y la fuerza de Dios. Lo primero no son nuestras cualidades, fuerzas, ni méritos, sino todo aquello que recibimos de manos de nuestro buen padre Dios.
Que esta semana sigamos a Jesús sirviendo con humildad y entrega, lejos de todo afán de poder y de creernos importantes, y pidamos, de corazón, a Jesús que abra nuestro entendimiento para hacer siempre VIDA sus palabras; sabedores que sin Él no somos nada.
Os saluda y bendice, vuestro cura y amigo, Olbier.
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