“Éste es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, es lo mismo que decir: Éste es el regalo de Dios que hace que otro mundo sea posible; pues decir “Cordero de Dios” es lo mismo que regalo de Dios, y que “Quita el pecado del mundo” es decir sin pecado otro mundo es posible.
El bautismo de Juan era un rito religioso de purificación; al bautizarse uno agrada a Dios y gana su protección, ya que purificarse es agradar y no molestar a Dios. Así se pensaba entonces y así aún hay quien lo piensa hoy.
El bautismo religioso o de purificación está vigente, es moneda corriente, padres de buena voluntad, con poca formación y pobre práctica cristiana solicitan el bautismo para sus hijos por evitarles el castigo divino, creen que si no están bautizados no irán al cielo. Lamentablemente esto mueve a la mayoría de los que solicitan el bautismos para sus hijos..
El bautismo de Jesús no es rito religioso de purificación, es bautismo en el Espíritu; supone que la conversión no es un simple y sincero dolor de los pecados, es un deseo y firme decisión de vivir al modo que el Espíritu te inspire. Bautizarse en el Espíritu es decidirse a vivir siguiendo sus pasos.
Ser bautizado o renovar las promesas y renuncias bautismales expresa el deseo de ser habitado por el Espíritu para que guíe nuestra vida.
Sólo el Espíritu nos puede conceder el morir a nosotros mismos y nacer de nuevo, o sea, olvidar nuestro propio interés para seguir el de Jesús.
Vivir en cristiano no es arreglar las cuentas con Dios, no es estar a buenas con Él haciendo lo que está mandado; vivir en cristiano es vivir a la manera y estilo de Jesús de Nazaret, esto se nos concede en la medida en que acogemos en nosotros al Espíritu. Por el Bautismo somos “otros Cristos”: sacerdotes, reyes y profetas; quien no esté dispuesto a ponerlo por obra que no pida este sacramento. Si falta la fe no hay sacramento, es un sacrilegio.
¿Sabes cuándo no actúas conforme al Bautismo en el Espíritu Sto.?
*Si por tu incoherencia de vida dificultas todo acercamiento a Dios.
*Si vives una fe vergonzante, callas y disimulas tu condición de cristiano para que la gente no se entere y obvias todo compromiso y testimonio.
*Si, por lo que te pueda pasar, no ejerces la profecía y optas por lavar los trapos sucios en casa haciendo silencio y mirando a otra parte, dificultando así la justicia y la verdad. No vives coherentemente el Bautismo el Cristo.
*Si no te comportas como sacerdote, como rey y como profeta.
El Espíritu que recibimos “aggiorna” en nosotros el evangelio, lo pone al día ayudándonos a responder en clave evangélica los problemas diarios.
Por el Bautismo recibimos la gracia del Espíritu; pero su actuación en nosotros no nos hace autómatas del evangelio, ya que sin nuestra oración y discernimiento personal el Espíritu no actúa.
Para ser fiel al Espíritu es necesario desearlo y buscarlo en toda circunstancia; si no lo deseamos y buscamos ni lo sabremos ver, ni le podremos obedecer. La fidelidad es siempre resultado de unos deseos de encuentro y entrega. El amor es encuentro y entrega mutua; no hay amor donde no hay reciprocidad.
Seguir los pasos de Jesús es una opción de amor; sólo el amor nos mantiene en su seguimiento.
El Bautismo nos mete de lleno en la causa del Espíritu Santo, nos lleva a actuar filialmente con Dios y fraternalmente con todos.
Juan Bta. fue un preámbulo del creyente cristiano, uno que al cuestionar su vida descubre a Dios en Jesús e inmediatamente lo anuncia- denuncia y define: “Este es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo”. Es como decir: “Este es quien me aligera de mis pecados, potencia mi vida y me incapacita para presentarme a mi mismo como clave, meta o solución de la vida de nadie”. Eso sólo lo es Jesús, el Cristo, el Señor, el Salvador.
Gracias al Espíritu somos pobres y simples hijos de Dios, saciamos nuestra sed de serlo al sabernos instrumentos en manos del Señor. Cristo es nuestro único referente; por eso la Iglesia nunca será una secta, no puede tener gurús.
Si alguien se os presenta como la clave o solución de vuestra vida y salvación no le sigáis, ese no es cristiano ni quiere vuestro bien, quiere engrosar sus filas haciendo proselitismo, cosa que jamás hizo Jesús con nadie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.