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DOMINGO 11º DEL TIEMPO ORDIINARIO Ciclo A

HOJA PARROQUIAL

14 DE JUNIO DE 2026 -  DOMINGO 11º DEL TIEMPO ORDIINARIO


Lectura del santo evangelio según San Mateo (Mt  9, 36-10,8)

Al ver Jesús a las gentes se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies”. Llamó a sus Doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Estos son los nombres de los Doce apóstoles: el primero, Simón, el llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el Alfeo y Tadeo; Simón el fanático y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos Doce los envió Jesús con estas instrucciones: “No vayas a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Lo que gratis habéis recibido, dadlo gratis”.

Palabra del Señor
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Comentario de Benjamín

Al ver a las gentes sin tener ningún referente personal para crecer, estaban “como ovejas sin pastor”, envía a los que convivían con Él para que manifestaran y predicara, con el ejemplo, cómo se puede llegar a vivir en autenticidad.

No los envía a ser chamanes, ni curanderos, ni ministros de ningún culto, sino a vivir ejerciendo el amor como servicio, pues, como él tiene muy claro, no hay mejor culto que el amor. Amar es honrar-alabar a Dios.

El único culto agradable a nuestro Dios es la entrega de tu propia persona, poniéndola al servicio de los que te necesitan.

La religión, por sí misma, es un flato mental que no da sentido a la vida; lo que llena de sentido la vida es trabajar por el Reino, por un mundo fraternal como lo soñó Diosito al crearnos.

No hay cercanía a Dios cuando hay lejanía, distanciamiento, desatención y apatía con los que sufren. No lo olvidemos nunca, “la riqueza de una Iglesia son sus pobres” los que atiende, acoge y socorre”.

La norma que Jesús da a los Doce es el servicio, la solidaridad y la acogida. Nada de cirios ni inciensos. Sabe muy bien que la gloria que se le puede dar a Dios es la vida y el bienestar de su hijos e hijas.

Tengamos presente que al decirles “Id y proclamad que el reino de Dios está cerca”, los envía a declarar la guerra a cualquier tipo de opresión; al darles autoridad “para expulsar demonios” les está pidiendo que luchen contra todo tipo de alienación u opresión personal; y cuando les manda “curar enfermedades y dolencia” les está diciendo que liberen a las personas y trabajen por su bienestar.

Y ahora, hay que recordar que los trabajadores proceden de la misma mies, que quien fue mies luego ha de ser trabajador. Que quien fue ovejas ha de acabar en pastor.

Trabajador/pastor/apóstol, llamadle como queráis, es alguien que la gracia le presentó a Cristo, y que, también por la gracia, hizo de Jesús su referente personal necesario para la vida.

Trabajador/pastor/apóstol, es uno que al irle bien el tener a Jesús como referente a la hora de decidir, lo brinda a los demás para que participen de su misma suerte y felicidad.

Trabajador/pastor/apóstol es quien al conocer a Jesús y haber determinado seguir sus pasos, viviendo en su estilo, manera e intensidad, encuentra en ello su felicidad y la quiere compartir con los demás.

Trabajador/pastor/apóstol no es nadie llamado a gobernar, mandar o dirigir, simplemente es uno que brinda el ejemplo de su vida a los demás y la daría por ellos.

Tener un proyecto personal que te trascienda, que te haga salir de ti mismo olvidándote de tu propio bien o interés, hace que la vida sea bella y merezca la pena ser vivida.

Cada vez que esto ocurre, porque se lleva a término, nacemos de nuevo. Nos acercamos y construimos el reino de Dios en este mundo.

De lo contrario, si te encierras en ti mismo pensando solo en tu propio bien, siendo tú el centro de tu propia existencia, al final, lo estropeas todo. Pierdes la oportunidad de realizarte viviendo otras muchas vidas, te quedas a medias, te mantienes estando aún por hacer. No maduras.

Cuando uno es más grande y rico que su propia vida, mal va la cosa.

Recordad: “Quien se guarda su vida la pierde y quien la da, la gana”



CELEBRACIONES

Horarios

Sábados a las 19:00 h Domingos y Festivos a las 10:00 y 12:00 h



Exposición del Santísimo: de martes a viernes después de la eucaristía.


Martes 16 junio:

    10:00 h. Eucaristía 

 Miércoles 17 junio:

   10:00 h. Eucaristía 

Jueves  18 junio: 

    10:00 h. Eucaristía 

Viernes  19 junio: 

    10:00 h. Eucaristía en sufragio de Carlos Alapón Tomás y difuntos de la familia.

Sábado 20 junio: 

   19:00 h Eucaristía  

Domingo 21 junio:

    10:00 h. Eucaristía por el pueblo

    12:00 h. Eucaristía por el pueblo


NOTICIAS


MONS. BENAVENT: “ES UN ENCUENTRO DE COMUNIÓN CON EL PAPA Y DE CERCANÍA HUMANA Y ESPIRITUAL”

El arzobispo de Valencia acompaña al Papa León XIV en algunos de los actos de esta visita apostólica

El arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, ha acompañado al Papa León XIV en algunos de los actos de esta visita apostólica. De hecho, participó en la recepción oficial en el Palacio Real, entre otros, y asegura que “está siendo realmente un encuentro de comunión con el sucesor de Pedro, de cercanía humana, de cercanía espiritual”. También están acompañando al Santo Padre los obispos auxiliares de Valencia, Mons. Arturo García y Fernando Ramón.

El Arzobispo, en declaraciones a Cope Valencia, afirma que ha vivido esta visita “con intensidad” y destaca que el discurso que realizó el Papa en el Congreso de los Diputados le pareció “importante y esperanzador para el futuro de España y también para la presencia de la Iglesia en la sociedad pública y en nuestro mundo”.

Conforme señala Mons. Benavent “el Papa fue muy franco a la hora de hablar y situó toda la problemática que estamos viviendo, que tiene aspectos sociales, aspectos morales, antropológicos y que, por tanto, también tiene una dimensión política, la situó desde una altura, desde una perspectiva ética, moral, antropológica, desde unos principios que es difícil no estar de acuerdo con ellos. Después, muchas veces, a la hora de concretar los principios, a la hora de hacer las leyes, hay aspectos en los que puede haber diferencias entre los distintos partidos, pero ciertamente creo que el Papa, y esa es la clave de ese discurso, invita a mirar la problemática desde una perspectiva más elevada que la mera confrontación política o que el mero juego de mayorías entre partidos. Me parece que ésta es la gran aportación de este discurso”.

Entre los temas abordados, ante el fenómeno migratorio, el Arzobispo afirma que “como cualquier persona que necesita ayuda, un hermano que está desamparado, por tanto, hay que acercarse desde la caridad y desde el amor. Cuando toda esa problemática se sitúa o se mira simplemente como una cuestión política evidentemente el gran peligro es que no tengamos en cuenta que son personas, que tienen una dignidad y que ellos no son culpables muchas veces de las situaciones que están viviendo. A veces, el problema de la inmigración no es tanto un problema de la inmigración sino un miedo a la pobreza, un miedo a las personas que pueden sacudir nuestra conciencia y que nos obligan a salir de nosotros mismos. Cuando viene un extranjero que es rico eso no plantea normalmente ningún problema de carácter político”.

Del encuentro que tuvo con los obispos en la sede de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Benavent destaca que fue “una invitación a la comunión, así como al diálogo y a afrontar juntos los retos que la Iglesia tiene en el momento actual”.

Tras este encuentro los obispos pudieron saludar personalmente al Papa: “Personalmente le agradecí y le manifesté lo contentos que estamos en la diócesis de Valencia por la mención que tuvo en la vigilia del sábado de santo Tomás de Villanueva, arzobispo de Valencia, como uno de los santos que son para él un punto de referencia en su vida cristiana”.

También pudieron compartir con León XIV una comida en la Nunciatura Apostólica: “Hemos vivido momentos de una relación muy cercana, muy humana, que también se descubre en el aspecto humano de la persona, la sencillez. En el fondo el Papa es el Papa, pero ha sido un obispo como nosotros. Ha estado en Chiclayo de obispo y en ese sentido hay una cercanía, una proximidad. Conoce nuestros problemas, conoce nuestras inquietudes y eso es también consolador y nos anima mucho a los obispos. Está siendo realmente un encuentro de comunión con el sucesor de Pedro, de cercanía humana, de cercanía espiritual”.


EL PAPA LEÓN XIV VISITA A LOS OBISPOS ESPAÑOLES EN LA CEE

El Santo Padre León XIV ha mantenido un encuentro con los obispos españoles durante su visita a la Sede la Conferencia Episcopal Española (CEE). Enmarcado en su viaje apostólico a España, el encuentro ha tenido lugar en la sala de la Asamblea Plenaria, este lunes 8 de junio. Además, la visita se ha producido en un momento muy significativo para la institución, puesto que la CEE cumple su 60 aniversario en este 2026.


A su llegada, el Papa ha sido recibido por el arzobispo presidente, el cardenal vicepresidente y el obispo secretario. Un saludo seguido por el de los cardenales españoles que aguardaban a León XIV en la entrada de la Sede de la CEE. Dentro de la sala de la Asamblea Plenaria, Mons. Luis Argüello ha dirigido unas palabras de bienvenida al Santo Padre: «Su presencia aviva nuestra conciencia de sabernos miembros del Colegio de los Doce, presididos por el sucesor de Pedro». Mons. Argüello también ha repasado estos 60 años de historia de la CEE, como las dos visitas de San Juan Pablo II —en 1982 y 1993— o las Orientaciones pastorales que se han puesto en marcha desde entonces.

El Papa con los obispos

El acto ha continuado con el Saludo del Papa a la Asamblea Plenaria. «Con gran gozo», León XIV se ha dirigido a los arzobispos, obispos, administradores diocesanos y directores de la Casa con el fin de «reavivar la comunión». El Papa ha expresado su deseo de confluir con su saludo en el «diálogo en el Espíritu» para ser capaces de «reconocer la voz de Dios que habla a través de la comunidad eclesial» y afrontar los retos actuales.

Mediante la imagen de «un viaje en el que el destino es Dios», León XIV ha destacado la importancia de «conjugar prudentemente la libertad y la valentía», de dejar lo que «nos aleja del fin» y conservar aquello que lo facilita: «Capaces de atesorar en nuestro equipaje los recursos que nos permitan afrontar con franqueza los retos siempre nuevos de la evangelización en cada circunstancia». Así, la Iglesia está llamada «a construir una nueva realidad, a través del diálogo respetuoso y el uso de nuevos lenguajes» y de mantener este espíritu siempre.

Desde la sala de la Asamblea Plenaria, León XIV ha expresado que la vocación del obispo es ser «signo de la comunión en Cristo»: «Vuestra misión os reclama custodiar la unidad, favorecer el diálogo, sanar las fracturas y acompañar el camino del pueblo encomendado a vuestro cuidado».

También ha hablado de las inquietudes de los jóvenes, la formación de los seminaristas, la participación de los laicos, los desafíos de un mundo secularizado y la necesidad de afrontar los momentos de oscuridad en la Iglesia como «samaritanos». «La comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado», ha expresado el Papa.

Como referencia a esa «Tierra de María» que citó San Juan Pablo II, León XIV ha encomendado el ministerio de los obispos españoles a la Virgen María: «A ella encomiendo vuestro ministerio, para que os ayude a ser, en medio del pueblo que tenéis confiado, esa levadura escondida de la que habla el Evangelio». «La Iglesia que recibe el corazón de Cristo lleva consigo la columna de fuego que la guía, la sostiene, la defiende y la conforta, el equipaje necesario para afrontar cualquier reto», ha concluido León XIV.


LEÓN XIV: ¡ABRAN A TODOS ESTE MAR DE AMOR! EL SER HUMANO NO ES UNA ISLA, NACIMOS PARA EL ENCUENTRO

En la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, el Papa exhortó a los isleños a cultivar su vocación a la acogida, pero no solo de aquellos que llegan por turismo, reduciendo todo a un mero comercio y beneficio, sino de quienes con su bagaje de pobreza y dolor enfrentan rutas migratorias peligrosas y violentas buscando una oportunidad, una ayuda.

Alina Tufani Díaz – Ciudad del Vaticano

En el último día de su Viaje Apostólico a España, en la isla de Tenerife, frontera atlántica entre una Europa pujante y una África depauperada, donde coinciden, mas no se encuentran, la vivacidad alegre de los vacacionistas y el dolor -a veces de muerte, otras de esperanza- de los inmigrantes, León XIV, en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, llama a la comunión con Dios y con el prójimo, a la entrega sincera de sí, a dejarse evangelizar por quienes piden ayuda y no reducir la belleza de ese mar infinito que toca el cielo, a un simple intercambio de intereses y beneficios.

El infinito que une al corazón de Dios
Al celebrar la Santa Misa, la última de su viaje apostólico a España, ante una multitud de fieles, más de 40 mil, congregados en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, rodeados de un “mar evoca el infinito” en “este archipiélago, tan conocido por su belleza y su acogida”, como lo describió el Papa en su homilía, el “infinito es, sobre todo, - agregó - el deseo que une el corazón de Dios a tantos corazones humanos, cuyas alegrías y esperanzas, tristezas y angustias encuentran eco en el corazón de la Iglesia”.

Ningún ser humano es una isla; la ubicación geográfica de esta diócesis y los desafíos pastorales que la comprometen atestiguan que hemos nacido para el encuentro y que no hay obstáculo, distancia, peligro o amenaza que pueda impedir a cada uno su viaje. Sea permaneciendo durante una vida entera en el mismo lugar, sea eligiendo o estando obligados a partir, nadie permanece nunca quieto. Este es el secreto del corazón: la llamada íntima al éxodo y al encuentro.

Hay vida cuando se da vida
Centrado en el Corazón de Jesús, que celebramos hoy, el Santo Padre recordó que Dios envió a su único Hijo para que vivamos por medio de Él, lo que revela un dinamismo que no es estéril, pues “hay vida cuando se da vida”, sino se “se gira en el vacío”. Un concepto, puntualizó el Pontífice que recalca el Concilio Vaticano II cuando sostiene que “el ser humano está llamado a la comunión con Dios” donde encuentra su plenitud con la entrega de sí mismo. Y su vocación más profunda – agregó el Papa- es la de “entrar en el movimiento trinitario del amor recibido y compartido”.

Lo que busca el corazón humano
Precisamente hablando de ese dinamismo, el Papa retomó las palabras de su predecesor Francisco quien en Laudato si planteaba el “profundo desequilibrio” que mueve a las personas a hacer cosas “a toda velocidad” para “sentirse ocupadas, en una prisa constante que a su vez las lleva a atropellar todo lo que tienen a su alrededor”, incluso el medio ambiente. Esta realidad, para León XIV, interpela también a Tenerife, que en su “vocación turística”, debería preguntarse qué es lo que se mueve en el corazón que quienes visitan la isla y de quienes los reciben:

“¿Qué busca el corazón humano? ¿Cómo responder a su sed de manera no engañosa? Qué importante es, especialmente para quien se deja orientar por el Evangelio, no reducir todo a comercio y beneficio”

Como respuesta, el Santo Padre retomó nuevamente las palabras de su predecesor, cuando afirma que “quienes disfrutan más y viven mejor cada momento son los que dejan de picotear aquí y allá, buscando siempre lo que no tienen”, valorando y disfrutando cada momento, persona o cosa, y siendo capaces de “disminuir las necesidades insatisfechas”, el cansancio y la obsesión. Y ésta, puntualizó León XIV es el modo de interpretar la “vocación a la acogida” de los tinerfeños.

La riqueza escondida en los más pequeños
Más adelante, el Pontífice hace referencia al Evangelio que hoy radicaliza aún más el significado de la acogida al recordar que el mismo Jesús agradece al Padre por la riqueza de los pobres. Porque “es a los pequeños —que en el contexto significa a los mínimos, a los que nadie estima capaz de pensamiento y de palabra— a los que Dios se ha revelado a sí mismo”, reiteró León XIV. A ellos, continuó el Pontífice, “los ha enriquecido de aquello que permanece escondido a quienes están rodeados de admiración y de éxito”. Y es a ese “lugar privilegiado de los pobres” donde -como confiesa el mimo Santo Padre- ha querido prestar atención con su Exhortación apostólica Dilexi te.

Dejarse evangelizar por quienes acogemos
Por ello, ese misterio de la Revelación divina y misión de la Iglesia con los pobres, para León XIV se acentúa más en las Islas Canarias, que son centro de rutas migratorias, lugar de primera acogida de personas expuestas a un viaje lleno de “peligros y violencias inenarrables”, víctimas de quienes especulan con “la desesperación”, y frente a los cuales como cristianos debemos ser el “reflejo de Jesús” que protege y acoge.

La gracia más grande es que nos dejemos evangelizar por aquellos a quienes socorremos, que reconozcamos la misteriosa sabiduría de Dios escrita en su misma carne.

Porque “crecidos de la extrema precariedad, aprendiendo a sobrevivir en medio de las condiciones más difíciles, confiando en Dios con la certeza de que nadie más los toma en serio, ayudándose mutuamente en los momentos más oscuros, los pobres -afirmó el Santo Padre- han aprendido muchas cosas que conservan en el misterio de su corazón”. Y quien no haya experimentado situaciones similares, de una “vida al límite” tienen mucho que aprender y recibir de ellos.

Sólo comparando nuestras quejas con sus sufrimientos y privaciones, es posible recibir un reproche que nos invite a simplificar nuestra vida». El Señor, que reprende y corrige a los que ama desea hacer sencilla y alegre nuestra vida.

Una mirada que vea más allá de las apariencias
El Papa, al concluir, ha querido agradecer al pueblo de Tenerife por lo que hacen y por haber hecho de la isla un lugar donde encontrar a Cristo en un rostro amigo y comunidades fraternas. Pero además hizo un llamado a prestar una particular atención a los adolescentes y a los jóvenes, a los ricos y a los pobres, a los residentes y a los huéspedes, pues todos “necesitan ser conocidos con una mirada que ve más allá de las apariencias y reconoce la profundidad de sus corazones inquietos”

“Que se respire entre ustedes que «Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él». Este es el corazón del Evangelio, el corazón de Cristo. Quien se sumerge en él ya no vive para sí mismo. ¡Abran a todos este mar de amor!”

Al mundo entero: "Alzad la mirada"
Tras el saludo y agradecimiento del obispo de San Cristóbal de La Laguna (Diocesi di Tenerife), mons. Santiago Eloy Alberto Santiago, el Papa, antes de su regreso a Roma, manifestó su agradecimiento, en ésta, la última celebración eucarística de su viaje apostólico a España, a todos aquellos que lo han acogido, que han preparado y participado en los distintos momentos en Madrid, Barcelona y Montserrat y en las Islas Canarias. Pero su pensamiento también se extendió a todos los pueblos del mundo y sus heridas invitándolos a alzar la mirada:

¡Alzad la mirada!». Sí, dirijamos la mirada a Cristo Crucificado; su Corazón es la fuente de la misericordia, la única que puede salvar a la humanidad necesitada de perdón y de reconciliación para alcanzar una paz verdadera y duradera. ¡Levantemos la mirada como lo hizo María, la Madre de todos los que sufren, y guiados por ella retomemos el camino con esperanza!

AVISOS

Los 11 de cada mes celebramos la Eucaristía por los enfermos (Nuestra Señora de Lourdes).

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